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La altura, un factor a tener en cuenta para los pacientes de hipertensión pulmonar 8

El doctor Gómez Sánchez, cardiólogo del Hospital 12 de Octubre de Madrid, ha elaborado un interesantísimo documento (puedes consultarlo aquí) con recomendaciones para pacientes con hipertensión pulmonar que asciendan o habiten en distintas altitudes.

La altura incide directamente en la presión barométrica, en otras palabras: el peso del aire que forma nuestra atmósfera. A mayor altura, menor presión, lo que conlleva una reducción de la presión parcial del oxígeno en el aire que respiramos.

“La presión barométrica es de 760 mmHg a nivel del mar y va disminuyendo a medida que se asciende, lo cual se relaciona la disminución de la presión de oxígeno arterial; igualmente, disminuye la saturación de oxígeno, existiendo cierto grado de hipoxia a medida que se asciende sobre el nivel del mar (hipoxia hipobárica)”, comenta el dr. Gómez Sánchez al comienzo del documento.

¿Qué es la hipoxia hipobárica?

Seguro que en más de una ocasión has oído eso de ‘el mal de altura’, algo bastante común en alpinistas. Pues bien, no deja de ser una falta de adaptación del cuerpo a la disminución drástica de oxígeno ligada a la altura (hipoxia hiporbárica).

La clasificación de las alturas

  • Baja altura: hasta 1.500 m sobre el nivel del mar Ej.: Madrid (667 metros).
  • Moderada altura: de 1.500 a 3.000 m Ej.: Valdelinares, Teruel (1.692 metros).
  • Grandes alturas: de 3.000 a 5.000 m Ej.: Teide, España (3.718 metros).
  • Extrema altura: de 5.000 a 8.000 m Ej.: Aconcagua, Argentina (6.962 metros)

A partir de los 2.500 metros de altitud sobre el nivel del mar, los efectos clínicos de la hipoxia hipobárica son manifiestos.

Valdelinares (Teruel), el pueblo más alto de España

Consecuencias de la altura en hipertensos pulmonares

En el informe, el doctor concluye lo siguiente: “Esta condición de hipoxia hipobárica es la causa de la hipoxia alveolar e hipoxemia en los seres humanos que habitan o ascienden a la altura, de forma tal que por encima de los 3.500 m sobre el nivel del mar, hay individuos con hipertensión pulmonar leve a moderada con exceso de glóbulos rojos (poliglobulia) y bajo contenido de oxígeno en la sangre (hipoxemia). Los pacientes tienen engrosamiento de la capa media de las pequeñas arterias pulmonares distales y ello explica el incremento de la resistencia vascular pulmonar, la hipertensión pulmonar y la hipertrofia ventricular derecha”.

En otras palabras, el dr. Gómez Sánchez pone de manifiesto las desfavorables consecuencias que tienen para los pacientes de hipertensión pulmonar el estar por encima de los 3.500 metros de altitud, cuando la acumulación de oxígeno en la atmósfera es muy bajo e incluso perjudicial.

Las recomendaciones

  • Los pacientes deben vivir a baja altura sobre el nivel del mar.

  • Mantener un flujo de oxígeno de 2 litros por minuto, parece adecuado para mantener presión de oxigeno similar a la del nivel del mar.
  • La administración de oxígeno suplementario debe de realizarse en aquellos pacientes que muestren HAP severa en clase funcional avanzada III y IV de la NYHA y para aquellos que muestren una presión parcial de oxígeno en sangre arterial menor de 60 mmHg, o una saturación periférica medida con el pulsioxímetro por debajo del 90%.
  • Estos paciente deben evitar subir a altitudes mayores de 1500-2000 metros sin oxígeno suplementario.

  • Si los pacientes con HAP van a lugares con esta altitud, deben conocer los datos de los doctores o clínicas especializadas en los que pueden ser atendidos en caso de complicación.

Por fortuna, al menos en España, el porcentaje de población que vive por encima de 1.500 metros es ínfimo. El pueblo a más altura de nuestro país se trata de Valdelinares, en Teruel, situado a 1.692 metros de altitud. Sin embargo, no es así en otros muchos países del mundo, donde existen grandes ciudades, como Potosí o La Paz, en Bolivia, situadas a más de 3.500 metros de altitud y con una población de más de medio millón de personas.


Cómo evitar los efectos del calor en los enfermos de hipertensión pulmonar

Evitar el calor en los enfermos de hipertensión pulmonar

El verano es una época en la que las personas que padecen algún tipo de patología crónica que dificulta la tolerancia del cuerpo al calor deben tener un cuidado especial. Por este motivo, desde nuestra Fundación queremos ofrecer algunos consejos para reducir los efectos del calor en los enfermos de hipertensión pulmonar, ya que los síntomas de esta enfermedad pueden agravarse por una excesiva exposición a las altas temperaturas y al sol, llegando a agotar excesivamente al paciente o incluso provocándole una deshidratación.

Consejos para evitar el calor durante estas fechas

Aquí te mostramos las principales recomendaciones que cualquier persona, y principalmente aquellas que padecen una enfermedad grave como la hipertensión pulmonar, deben tener en cuenta. Para elaborarla nos hemos apoyado en los recursos proporcionados por la Pulmonary Hypertension Association de Estados Unidos, aunque siempre te recomendamos que consultes con tu doctor ante cualquier duda o situación particular.

  • Lleva ropa holgada y ligera, evitando en la medida de lo posible las prendas ajustadas. Ganarás en comodidad y agradecerás la ventilación que esto proporciona.
  • Si quieres que la sombra te dé en la cara constantemente -lo cual será también muy agradecido por tus ojos- lleva un sombrero de ala ancha, una pamela o incluso un paraguas.
  • Es muy importante que estés hidratado, aunque debes evitar las bebidas con alcohol o cafeína.
  • No hagas grandes esfuerzos, sobre todo en los momentos más calurosos del día.
  • Permanece en lugares que cuenten con aire acondicionado, que además reduce la humedad y favorece la respiración. Muchas personas prefieren utilizar el ventilador pero debes tener en cuenta que, en momentos de fuerte calor, esta opción es insuficiente y no llega a evitar un problema relacionado con las altas temperaturas.
  • Utiliza formas alternativas para refrescarte como, por ejemplo, tumbarte con una toalla fría en la cara.
  • Ponte protector solar si vas a estar en la calle. Recuerda que el sol también impacta sobre tu piel aunque vayas en el coche y que debes ponértelo cada 2 horas, sobre todo si te bañas o sudas.

Consejos para evitar el calor en los enfermos de hipertensión pulmonar

 

Algunos cuidados específicos que necesitan los enfermos de hipertensión pulmonar en verano

Aunque te recordamos -de nuevo- que cada caso es particular y que siempre hay que atender los consejos e instrucciones del doctor que trata a cada paciente, compartimos contigo algunos consejos concretos relacionados con el calor en los enfermos de hipertensión pulmonar:

  • Muchos medicamentos son sensibles al calor y a la luz, por lo que se pueden estropear. Mantenlos en un lugar fresco, no los dejes en el coche y presta un cuidado especial en el caso del Epoprostenol.
  • Es muy aconsejable, sobre todo para las personas que sudan bastante, que las prendas de ropa permanezcan secas en todo momento.
  • Ten cuidado con los diuréticos durante las épocas calurosas, ya que pueden llegar a favorecer la deshidratación. Contacta con tu especialista si sudas en exceso, has perdido bastante peso o te baja la presión sanguínea.
  • Algunos medicamentos que tratan la hipertensión pulmonar aumentan el riesgo de sufrir quemaduras solares, por lo que debes evitar la exposición continua a los rayos y ponerte suficiente protección.

(Fuente: Pulmonary Hypertension Association)

Esperamos que estas recomendaciones relacionadas con los efectos del calor en los enfermos de hipertensión pulmonar te hayan sido de utilidad. Si quieres más información, podrás encontrarla aquí.